viernes 18 de diciembre de 2009

Los Reyes Magos son verdad

Esta entrada no es de broma. Se trata de compartir con vosotros una hermosa manera de contarle a nuestros hijos o nietos la verdad de los Reyes Magos.

Apenas su padre se había sentado al llegar a casa, dispuesto a escuchar como todos los días lo que su hija le contaba de sus actividades en el colegio, cuando ésta en voz algo baja, como con miedo, le dijo:

- ¿Papá?

- Sí, hija, cuéntame

- Oye, quiero... que me digas la verdad

- Claro, hija. Siempre te la digo -respondió el padre un poco sorprendido

- Es que... -titubeó Blanca

- Dime, hija, dime.

- Papá, ¿existen los Reyes Magos?

El padre de Blanca se quedó mudo, miró a su mujer, intentando descubrir el origen de aquella pregunta, pero sólo pudo ver un rostro tan sorprendido como el suyo que le miraba igualmente.

- Las niñas dicen que son los padres. ¿Es verdad?

La nueva pregunta de Blanca le obligó a volver la mirada hacia la niña y tragando saliva le dijo:

- ¿Y tú qué crees, hija?

- Yo no se, papá: que sí y que no. Por un lado me parece que sí que existen porque tú no me engañas; pero, como las niñas dicen eso...

- Mira, hija, efectivamente son los padres los que ponen los regalos pero...

- ¿Entonces es verdad? -cortó la niña con los ojos humedecidos-.¡Me habéis engañado!

- No, mira, nunca te hemos engañado porque los Reyes Magos sí que existen, respondió el padre cogiendo con sus dos manos la cara de Blanca.

-Entonces no lo entiendo, papá.

-Siéntate, Blanquita, y escucha esta historia que te voy a contar porque ya ha llegado la hora de que puedas comprenderla -dijo el padre, mientras señalaba con la mano el asiento a su lado.

Blanca se sentó entre sus padres ansiosa de escuchar cualquier cosa que le sacase de su duda, y su padre se dispuso a narrar lo que para él debió de ser la verdadera historia de los Reyes Magos:

Cuando el Niño Dios nació, tres Reyes que venían de Oriente guiados por una gran estrella se acercaron al Portal para adorarle.

Le llevaron regalos en prueba de amor y respeto, y el Niño se puso tan contento y parecía tan feliz que el más anciano de los Reyes, Melchor, dijo:

-¡Es maravilloso ver tan feliz a un niño! Deberíamos llevar regalos a todos los niños del mundo y ver lo felices que serían.

-¡Oh, sí! -exclamó Gaspar-. Es una buena idea, pero es muy difícil de hacer. No seremos capaces de poder llevar regalos a tantos millones de niños como hay en el mundo..

Baltasar, el tercero de los Reyes, que estaba escuchando a sus dos compañeros con cara de alegría, comentó:

-Es verdad que sería fantástico, pero Gaspar tiene razón y, aunque somos magos, ya somos ancianos y nos resultaría muy difícil poder recorrer el mundo entero entregando regalos a todos los niños. Pero sería tan bonito.

Los tres Reyes se pusieron muy tristes al pensar que no podrían realizar su deseo.

Y el Niño Jesús, que desde su pobre cunita parecía escucharles muy atento, sonrió y la voz de Dios se escuchó en el Portal:

-Sois muy buenos, queridos Reyes Magos, y os agradezco vuestros regalos. Voy a ayudaros a realizar vuestro hermoso deseo. Decidme: ¿qué necesitáis para poder llevar regalos a todos los niños?

-¡Oh, Señor! -dijeron los tres Reyes postrándose de rodillas-necesitaríamos millones y millones de pajes, casi uno para cada niño que pudieran llevar al mismo tiempo a cada casa nuestros regalos, pero no podemos tener tantos pajes., no existen tantos.

-No os preocupéis por eso -dijo Dios-. Yo os voy a dar, no uno sino dos pajes para cada niño que hay en el mundo.

-¡Sería fantástico! Pero, ¿cómo es posible? -dijeron a la vez los tres Reyes Magos con cara de sorpresa y admiración.

-Decidme, ¿no es verdad que los pajes que os gustaría tener deben querer mucho a los niños? -preguntó Dios.

-Sí, claro, eso es fundamental - asistieron los tres Reyes.

- Y, ¿verdad que esos pajes deberían conocer muy bien los deseos de los niños?

- Sí, sí. Eso es lo que exigiríamos a un paje -respondieron cada vez más entusiasmados los tres.

- Pues decidme, queridos Reyes:¿hay alguien que quiera más a los niños y los conozca mejor que sus propios padres?

Los tres Reyes se miraron asintiendo y empezando a comprender lo que Dios estaba planeando, cuando la voz de nuevo se volvió a oír:

- Puesto que así lo habéis querido y para que en nombre de los Tres Reyes Magos de Oriente todos los niños del mundo reciban algunos regalos, YO, ordeno que en Navidad, conmemorando estos momentos, todos los padres se conviertan en vuestros pajes, y que en vuestro nombre, y de vuestra parte regalen a sus hijos los regalos que deseen.

También ordeno que, mientras los niños sean pequeños, la entrega de regalos se haga como si la hicieran los propios Reyes Magos.

Pero cuando los niños sean suficientemente mayores para entender esto, los padres les contarán esta historia y a partir de entonces, en todas las Navidades, los niños harán también regalos a sus padres en prueba de cariño.

Y, alrededor del Belén, recordarán que gracias a los Tres Reyes Magos todos son más felices.

Cuando el padre de Blanca hubo terminado de contar esta historia, la niña se levantó y dando un beso a sus padres dijo:

- Ahora sí que lo entiendo todo papá. Y estoy muy contenta de saber que me queréis y que no me habéis engañado.

Y corriendo, se dirigió a su cuarto, regresando con su hucha en la mano mientras decía:

- No sé si tendré bastante para compraros algún regalo, pero para el año que viene ya guardaré más dinero.

Y los tres se abrazaron mientras, a buen seguro, desde el Cielo, tres Reyes Magos contemplaban la escena tremendamente satisfechos.

Feliz Navidad desde todas las partes del mundo

Conocer esta historia ha hecho mucho bien a muchos niños, que así han podido descubrir la importancia de la Verdad, el Amor, la Sinceridad entre padres e hijos, hermanos, amigos.

Enseñaras que la Verdad es mas importante y valiosa que una fabula. Y la verdad es el Nacimiento de un Niño que siendo Dios, vino a enseñarnos que sólo el Amor y la verdadera Fraternidad pueden dar Paz al mundo.

jueves 26 de noviembre de 2009

Un chiste de borrachos

Una noche, a las 3 de la madrugada, en una urbanización a las afueras de la ciudad,
suena el timbre de la casa.
El dueño se despierta y al abrir la puerta se e ncuentra con un desconocido, borracho, diciéndole:

-¿ Señor, por favor, me haría el favor de empujarme un poco, que... ?

El señor le interrumpe indignado:

- ¿Pero como se atreve a tocar a mi puerta a las 3 de la mañana ? ! Yo a usted ni lo
conozco y en tres horas me tengo que levantar para irme a trabajar. Deje de
molestarme y váyase de mi casa!


El borracho se disculpa y se va obediente y cabizbajo. El dueño regresa a
su cuarto, muy molesto; se queda insomne y empieza a sentir un poco de
remordimiento de conciencia y piensa:

"¿Y si me hubiera pasado a mi? ¿Si mi coche se quedara tirado en medio de
la madrugada y nadie me ayudara a empujarle? Debemos ayudar al projimo...
¡sabe Dios lo lejos que estará de su casa... ¡ Hay que ser solidario".

Total, que decide salir a buscar al borracho. Abrió la puerta y ya no había
nadie, no vio más que el parque de enfrente medio a oscuras, y decidió
gritar:

¿ Donde esta el que necesita que le empujeeeeeeee??
...
...
...

Y en eso se oye a lo lejos al borracho:

- Aquiiiiiiiiiiiiiiiiii!!!... En los columpioooossss!!!

viernes 20 de noviembre de 2009

Contestador automático del Instituto de Salud Mental

Gracias por llamar al Instituto de Salud Mental, la compañía más sana, para sus momentos de mayor locura.


Si usted es obsesivo-compulsivo, pulse repetidamente el número 1.

Si usted es co-dependiente, pídale a alguien que pulse el número 2 por usted.

Si usted tiene múltiples personalidades, pulse el 3, 4, 5 y 6.

Si usted es paranoico, nosotros ya sabemos quien es usted, sabemos lo que hace y sabemos lo que quiere, de modo que espere en línea mientras rastreamos su llamada.

Si usted sufre de alucinaciones, pulse el 7 en ese teléfono gigante de colores que Ud. (y solo Ud.) ve a su derecha.

Si usted es esquizofrénico, escuche cuidadosamente y una pequeña voz interior le indicará qué número pulsar.

Si usted es depresivo, no importa que número marque. Nada conseguirá sacarlo de su lamentable situación.

Si usted sufre de indecisión, deje su mensaje después de... escuchar el tono... o antes del tono.... o después del tono ... o durante el tono... En todo caso, espere el tono.

Si tiene la autoestima baja, por favor, cuelgue. Todos nuestros operadores están atendiendo a personas más importantes que usted.

sábado 14 de noviembre de 2009

Nuestros superhéroes se hacen mayores





domingo 8 de noviembre de 2009

Se cuenta que...

Cuando la NASA inició el lanzamiento de astronautas, se dieron cuenta enseguida de que los bolígrafos no funcionarían con gravedad cero. Para resolver este problema, la NASA contrataron a 'Accenture' ( la actual Andersen Consulting ).
Una década y 12.000 millones de dólares después, la NASA disponía de un innovador bolígrafo que escribía con gravedad cero, hacia arriba y hacia abajo, bajo el agua, en prácticamente cualquier superficie, incluido el cristal, y en un rango de temperatura de desde por debajo de cero hasta más de 300ºC .
Los rusos, con menos medios técnicos, utilizaron un lápiz.

jueves 5 de noviembre de 2009

Se cuenta que...

En Asturias hay una empresa dedicada a fabricar azulejos que se llama Venus. Su dueño, de nombre Marciano, tuvo hace unos meses problemas con la tierra arcillosa que usan en el proceso de fabricación.
Para solucionar el problema, el dueño llamó a la empresa que proporciona la tierra arcillosa y le dijo lo siguiente a la secretaria:
'Hola, soy Marciano, de Venus. Os llamo porque tengo problemas con la tierra...'

Marciano todavía no se explica por qué le colgaron el teléfono.

viernes 30 de octubre de 2009

El famoso accidente del albañil gallego

Accidente de Trabajo

Explicación de un albañil gallego a la compañía aseguradora que no comprendía, debido a la naturaleza de sus lesiones, cómo podría haber ocurrido el accidente.

Este es un caso verídico cuya trascripción fue obtenida de una copia de archivo de la aseguradora.

El caso fue Juzgado por el Tribunal de Primera instancia de Pontevedra.

Estimados señores:

En respuesta a su pedido de informaciones adicionales declaro: en el item nº 1 sobre mi participación en los acontecimientos, mencioné: "tratando de ejecutar la tarea y sin ayuda", como la causa de mi accidente. Me piden en su carta que dé una declaración más detallada, por lo que espero que lo que sigue aclare de una vez por todas sus dudas.

Soy albañil desde hace 10 años. El día del accidente estaba trabajando sin ayuda, colocando los ladrillos en una pared del sexto piso del edificio en construcción en esta ciudad. Finalizadas mis tareas, verifiqué que habían sobrado aproximadamente 250 kilos de ladrillo. En vez de cargarlos hasta la planta baja a mano, decidí colocarlos en un barril, y bajarlos, con ayuda de una roldana que felizmente se hallaba fijada en una viga en el techo del sexto piso.

Bajé hasta la planta baja, até el barril con una soga y, con la ayuda de la roldana, lo levanté hasta el sexto piso, atando el extremo de la soga en una columna de la planta baja. Luego, subí y cargué los ladrillos en el barril. Volví a la planta baja, desaté la soga, y la agarré con fuerza de modo que los 250 kilos de ladrillos bajasen suavemente (debo indicar que en el item 1 de mi declaración a la policía he indicado que mi peso corporal es de 80 kilos). Sorpresivamente, mis pies se separaron del suelo y comencé ascender rápidamente, arrastrado por la soga. Debido al susto, perdí mi presencia de espíritu e irreflexivamente me aferré más aún a la soga, mientras ascendía a gran velocidad. En las proximidades del tercer piso me encontré con el barril que bajaba a una velocidad aproximadamente similar a la de mi subida, y me fue imposible evitar el choque. Creo que allí se produjo la fractura de cráneo.

Continué subiendo hasta que mis dedos se engancharon dentro de la roldana, lo que provocó la detención de mi subida y también las quebraduras múltiples de los dedos y de la muñeca. A esta altura (de los acontecimientos) ya había recuperado mi presencia de espíritu y, pese a los dolores, continué aferrado a la cuerda. Fue en ese instante que el barril chocó contra el piso, su fondo se partió, y los ladrillos se desparramaron.

Sin ladrillos, el barril pesaba aproximadamente 25 kilos. Debido a un principio simplismo comencé a descender rápidamente hacia la planta baja. Aproximadamente al pasar por el tercer piso me encontré con el barril vacío que subía. En el choque que sobrevino estoy casi seguro se produjeron las fracturas de tobillos y de la nariz. Este choque felizmente disminuyó la velocidad de mi caída, de manera que cuando aterricé sobre la montaña de ladrillos solo me quebré tres vértebras.

Lamento sin embargo informar que, cuando me encontraba caído encima de los ladrillos, con dolores insoportables, poder moverme y viendo encima de mí el barril, perdí nuevamente mi presencia de espíritu y solté la soga. Debido a que el barril pesaba más que la cuerda, descendió rápidamente y cayó sobre mis piernas, quebrándome las dos tibias.

Esperando haber aclarado definitivamente las causas y desarrollo de los acontecimientos, me despido atentamente.

lunes 26 de octubre de 2009

Recursos humanos





martes 20 de octubre de 2009

LA IMPORTANCIA DEL CAFÉ ......

Dos leones huyeron del jardín zoológico.
En la huída cada uno partió con rumbo diferente.
Uno fue para la selva y el otro para el centro de la ciudad.
Los buscaron por todos lados, y nadie los encontró.
Después de un mes y para sorpresa de todos, volvió el león que había huido a la selva.
Regresó flaco, famélico y afiebrado y fue reconducido a la jaula.
Pasaron ocho meses y nadie se acordaba ya del león que había ido para el centro de la ciudad hasta que un día alguien lo vio y el león fue recapturado y llevado al zoo.
Estaba gordo, sano, desbordante de salud.

Al estar juntos de nuevo en la jaula, el león que huyó para la selva le pregunta a su colega:
- ¿Cómo estuviste en la ciudad tanto tiempo, y regresas tan bien de salud ? Yo que fui a la selva, y tuve que regresar porque casi no encontraba que comer.

El otro león le explicó:

-Me armé de coraje y fui a esconderme a un Organismo Público. Cada día me comía a un funcionario y nadie advertía su ausencia.

-¿Y por qué regresaste?....¿ se acabaron los funcionarios?..

-Nada de eso. Los funcionarios públicos nunca se acaban. Lo que pasa es que cometí un error gravísimo. Ya había comido a un director general, dos subdirectores, cinco adjuntos, tres coordinadores, diez asesores, doce jefes de sección, quince jefes de división, cincuenta secretarias, docenas de funcionarios, y nadie los dio por desaparecidos. Pero el día que me comí al que servía el café........se estropeó todo.!!!!!!