Este es un blog de humor sano.
En él podrás encontrar historias divertidas, chistes graciosos, gifs animados, anécdotas bonitas, etc.
EL objetivo es que podais disfrutarlas toda la familia.
Este no es un video de humor precisamente. Pero como estamos en un blog familiar, me parece que este corto, dura 6 minutos y es ganador de un festival en Alemania, puede ayudar a mantener la alegría con lo que, gracias a Dios, tiene cada uno. Sin duda servirá para reflexionar. No hace falta saber inglés ni alemán para entenderlo bien.
Yo tengo un sueño muy ligero, y una de esas noches noté que alguien caminaba sigilosamente por el jardín de mi casa. Me levanté en silencio y desde la ventana del baño logré ver una silueta que entraba en el jardín y se acercaba a la casa.
Como mi casa tiene en las ventanas y cierres interiores en las puertas, no me preocupé demasiado, pero tampoco iba a limitarme a contemplar al ladrón, así que llamé bajito a la policía, informé la situación y les di mi dirección. Me preguntaron si el ladrón estaba armado o si ya estaba dentro de la casa. Aclaré que no y me explicaron que no había ningún agente cerca para ayudar, pero que mandarían a alguien en cuanto les fuese posible.
Un minuto después telefoneé nuevamente y dije con voz serena:
—Hola, hace un rato llamé porque había alguien en mi jardín. Pueden estar tranquilos. Ya maté al ladrón con un disparo de escopeta calibre 12, que tengo guardada para estas situaciones. ¡La verdad es que el tiro le hizo un desastre al tipo!
A los tres minutos, había en mi calle 5 coches de policía, un helicóptero, una unidad de rescate, un equipo de TV, y una asociación pro derechos humanos, que no se perderían esto por nada del mundo.Agarraron al ladrón in fraganti, totalmente asombrado. Tal vez pensó que era la casa del jefe de policía.
En medio del tumulto, un comisario se aproximó y me dijo:
—Creí que había dicho que había matado al ladrón.
Yo contesté:
—Creí que me habían dicho que no había nadie disponible.
Economía japonesa: Tú tienes 2 vacas. Las rediseñas a escala 1:10 y que te produzcan el doble de leche. Pero no te haces rico. Luego ruedas todo el proceso en dibujos animados. Los llamas “Vakimon” e incomprensiblemente, te haces millonario.
Economía alemana: Tú tienes 2 vacas. Mediante un proceso de reingeniería consigues que vivan 100 años, coman una vez al mes y se ordeñen solas. Nadie cree que tenga ningún mérito.
Economía rusa: Tú tienes 2 vacas. Cuentas y tienes 5 vacas. Vuelves a contar y te salen 257 vacas. Vuelves a contar y te salen 3 vacas. Dejas de contar vacas y abres otra botella de vodka.
Economía china: Tú tienes 2 vacas. Tienes a 300 tíos ordeñándolas. Explicas al mundo tu increíble ratio de productividad lechera. Disparas a un periodista que se dispone a contar la verdad.
Economía francesa: Tú tienes 2 vacas. Entonces te declaras en huelga, organizas una revuelta violenta y cortas todas las carreteras del país, porque tú lo que quieres son 3 vacas.
Economía española: Tú tienes 2 vacas, pero no tienes ni idea de dónde están. Pero como ya es viernes, te bajas a desayunar al bar que tienen el Marca. Si acaso, ya te pondrás a buscarlas el miércoles después del puente de San Aniceto.
El Estado te pierde una, ordeña la otra y luego tira la leche al suelo.
Capitalismo tradicional:
Tú tienes 2 vacas.
Vendes una y te compras un toro.
Haces más vacas.
Vendes las vacas y ganas dinero.
Capitalismo moderno:
Tú tienes 2 vacas.
Vendes 3 de tus vacas a tu empresa que cotiza en bolsa mediante letras de crédito abiertas por tu cuñado en el banco.
Luego ejecutas un intercambio de participación de deuda con una oferta general asociada con lo que ya tienes las 4 vacas de vuelta, con exención de impuestos por 5 vacas.
La leche que hacen tus 6 vacas es transferida mediante intermediario a una empresa con sede en las Islas Cayman que vuelve a vender los derechos de las 7 vacas a tu compañía.
El informe anual afirma que tú tienes 8 vacas con opción a una más.
Coges tus 9 vacas y las cortas en trocitos. Luego vendes a la gente tus 10 vacas troceadas.
Curiosamente, durante todo el proceso nadie parece darse cuenta que, en realidad, tú sólo tienes 2 vacas.
En un vuelo comercial, el comandante del avión conecta el micrófono y comienza a hablar a los pasajeros:
Buenos día señores pasajeros, en este momento estamos a 9000 metros de altura y sobrevolando la ciudad de... ¡¡¡OOOHHH; DIOS MIOO!!!
Los pasajeros escuchan un grito pavoroso, seguido de un ruido infernal: ¡¡¡NNNOOOOOO!!¡¡¡¡Splitctct, splocfff flackkk!!!!!! ¡¡¡¡¡¡bruuuuooooommmmmm !!!!!
Y luego un silencio que se hace eterno y deja a los pasajeros con el alma en vilo... Después de unos segundos, el piloto vuelve a tomar el micrófono y, riendo, se disculpa:
“Disculpen, señores pasajeros, tiré mi bandeja y mi taza de café se me cayó encima. No vean como quedó la parte de adelante de mis pantalones...”
Y uno de los pasajeros grita:
¡DESGRACIADO, tú tendrías que ver como quedó la parte de atrás de los míos... ¡